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Centrales eléctricas con biomasa agroforestal (II)

Primera parte aquí

Podrían generar grandes cantidades de energía renovable en España, pero su uso todavía es mínimo

Potencial eléctrico con biomasa en España

Diversos informes muestran el gran potencial energético de la biomasa en España, frente a su escasa utilización. En un estudio reciente, el Observatorio de la Energía de Castilla y León señala esta situación paradójica. Sus responsables explican que las empresas optan por deshacerse de los residuos de biomasa a través de gestores autorizados, contenedores urbanos o la venta. El informe recuerda que la biomasa también puede aprovecharse en los hogares para generar aire acondicionado, calefacción y agua caliente.

En Extremadura, estudios de la Junta indican que en esta comunidad se podrían conseguir al año más de 400.000 toneladas de residuos forestales aprovechables. Con esta materia prima, estiman que se generaría electricidad para la mitad de los hogares extremeños. Los responsables de la Junta apostillan que la biomasa también podría ser de otro origen, además del forestal, como el alpechín de las aceitunas, el serrín y restos de carpintería o las cáscaras de frutos secos, sin olvidar los cultivos energéticos para biocombustibles.

Por comunidades autónomas, Andalucía es la principal generadora de electricidad con biomasa. En su territorio funcionan 15 plantas (ocho de ellas en Córdoba) que producen 164,2 MW (el 44% del total en España) y son capaces de abastecer a 246.300 viviendas. El combustible proviene de restos de invernadero, orujo, orujillo y madera.

Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha registran también importantes consumos de biomasa. En estas comunidades autónomas están previstos varios proyectos de plantas eléctricas con biomasa agroforestal.

Planes para aprovechar la biomasa

Ante este potencial, las instituciones tratan de impulsar este tipo de producción eléctrica. El Plan de Energías Renovables (PER) fijaba que para 2010 algo más del 6% de la electricidad en España proviniera de la biomasa en sus diferentes formas. El nuevo PER se plantea para el periodo 2011-2020 un objetivo más ambicioso, al igual que la Directiva Europea sobre renovables. La finalidad es lograr un parque eléctrico con una potencia instalada de 1.695 MW.

El Ministerio de Industria ha diseñado diversas medidas. Sus responsables han duplicado para este año el presupuesto del Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011. Esta iniciativa, que gestiona el Instituto para la Diversificación de la Energía (IDAE), propone entre sus objetivos el aprovechamiento de la biomasa, por lo que las nuevas instalaciones eléctricas podrían beneficiarse de interesantes ayudas.

El Ministerio también pretende modificar la retribución eléctrica de los proyectos de biomasa y biogás, incorporar la combustión y desarrollar una normativa específica para el uso térmico de la biomasa.

Alemania, un modelo

El aprovechamiento de la biomasa en Alemania ha crecido de forma espectacular en los últimos años. En la actualidad, se utilizan seis millones de toneladas de residuos de madera tanto para fabricar tableros aglomerados como para generar energía. Las instalaciones de biomasa maderera se han triplicado en la última década y superan ya las 150 plantas. La legislación, favorable al uso de las energías renovables, explicaría este crecimiento, según los expertos.

(seguirá)

Fuente: Eroski

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Centrales eléctricas con biomasa agroforestal (I)

Podrían generar grandes cantidades de energía renovable en España, pero su uso todavía es mínimo

Aprovechar los residuos forestales para generar electricidad renovable y evitar que causen incendios. Éste es el doble objetivo de la recién inaugurada planta eléctrica de biomasa forestal de Corduente (Guadalajara). Las ventajas ecológicas y económicas de estas instalaciones y el potencial de la biomasa española animan a otras empresas e iniciativas ciudadanas a plantear más centrales de este tipo. No obstante, los expertos recuerdan las dificultades que explican por qué no se han generalizado.

Centrales de biomasa agroforestal en España

Tras un retraso de dos años, el municipio de Corduente inauguraba a finales de julio una central eléctrica peculiar. Su combustible consiste en residuos forestales provenientes de la limpieza de los montes adyacentes y del Parque Natural del Alto Tajo.

El objetivo de sus responsables, Iberdrola Renovables, es transformar al año unas 26.000 toneladas de estos restos de poda y clareo en dos megavatios (MW) continuos de electricidad, suficientes para abastecer a unos 14.000 habitantes. El 12% de esta energía se destinará al funcionamiento de la propia central. Sus dimensiones son pequeñas y la idea es que sirva de piloto para futuros proyectos. Esta empresa ha previsto instalar otra planta de biomasa forestal en As Somozas (A Coruña), pero se encuentra paralizada a la espera de que se clarifique el plan de energías renovables en la comunidad gallega. Otras empresas de este sector con proyectos de centrales de biomasa en Galicia están en la misma situación.

La central es un ejemplo de colaboración empresa-institución-universidad: Iberdrola ha contado con el apoyo de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Corduente y la Universidad de Castilla-La Mancha. La instalación ha costado unos ocho millones de euros. Sus impulsores aseguran que es la primera central de este tipo en España. Sin embargo, la empresa Norvento afirma que su planta de Allariz, en Orense, produce 2,5 MW a partir de residuos forestales desde 1998.

En cualquier caso, son una muestra de que la biomasa como combustible para producir energía eléctrica es cada vez más interesante. Otras empresas han informado de planes para instalar centrales similares. Sacyr Vallehermoso, a través de su filial Valoriza, anunciaba el año pasado un proyecto para poner en marcha en Reocín (Cantabria) una planta de energía con biomasa forestal. Esta empresa cuenta en Villanueva de Algaidas (Málaga) y en Puente Genil (Córdoba) con sendas plantas de iguales características.

En el Pirineo, las comarcas de Alto Gállego, la Jacetania y Sobrarbe también han dado a conocer su intención de instalar pequeñas plantas que aprovechen los restos de la limpieza de los montes para producir energía.

Biomasa agrícola y co-combustión

La biomasa agrícola para generar electricidad está más asentada en España que la de origen forestal. En nuestro país funcionan varias instalaciones y algunas de las principales empresas energéticas han dado a conocer proyectos para los próximos años. Una de las más emblemáticas es la central que Acciona tiene desde 2004 en Navarra. Produce 25 MW a partir de paja de cereal y su coste ascendió a 50 millones de euros.

La co-combustión sería otra posibilidad intermedia: las centrales térmicas convencionales sustituyen parte del carbón que utilizan como combustible por biomasa. Según sus defensores, estas instalaciones están preparadas para asumir el cambio sin grandes inversiones, siempre que se cuente con la materia prima.

Centrales por iniciativa ciudadana

La biomasa también serviría para democratizar la generación de electricidad. Ya no estaría sólo en manos de las grandes compañías, sino también de ciudadanos que se unan para crear pequeñas plantas. En el concejo de Bande (Orense), un grupo de 40 personas ha organizado una sociedad para promover una planta de biomasa forestal. La instalación utilizaría la tecnología de gasificación para transformar restos de matorrales en energía.

De manera similar, la asociación para el desarrollo de la Montaña, Cederna-Garalur, planea crear en la localidad navarra de Burgui una planta de biomasa forestal con el sistema de gasificación. Su idea es construirla en el recién inaugurado polígono industrial del valle de Roncal. La instalación no sólo generaría energía, sino también diversos productos, como astillas, serrín, pellets y virutas.

(seguirá)

 

Fuente:  Eroski