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Se crea una unidad para malhumorados en Estados Unidos

La Universidad Rush de Chicago anunció hoy la apertura de una unidad médica de hospitalización exclusiva para el tratamiento de adultos que sufren trastornos del estado de ánimo, que será única en su tipo en el Medio Oeste de Estados Unidos.

La unidad, ubicada dentro del Centro Médico de la universidad, contará con 18 camas y atenderá a individuos que sufren de depresión, trastorno bipolar o ansiedad, entre otros padecimientos relacionados con el estado de ánimo.

Asimismo, ofrecerá sicoterapia y tratamiento sicofarmacológico, con sesiones individuales y de grupo, en un inmueble diseñado para que los pacientes se sientan cómodos y seguros, a fin de que se relacionen con el personal y otros internos.

Se atenderá “sólo a individuos diagnosticados con desórdenes del estado de ánimo, lo que permitirá enfocar nuestras estrategias de tratamiento y proporcionar planes individualizados” para todos los pacientes”, dijo el director de la nueva unidad, William Scheftner.

El también jefe de psiquiatría en la Universidad Rush explicó que un punto importante del servicio del centro es la educación del paciente sobre su enfermedad.

Al respecto, Scheftner explicó que se ofrecerá el apoyo necesario para que el paciente participe en su tratamiento, así como en el desarrollo de estrategias para regresar a integrarse con éxito a su comunidad.

Los pacientes de la unidad tendrán acceso al resto de los especialistas y médicos, así como a los servicios de asistencia de la universidad, incluyendo terapia ocupacional y ayuda espiritual, así como a computadoras con acceso a internet.

“Los pacientes que sufren de desórdenes del estado de ánimo están en riesgo de dañarse, por eso el diseño físico de la unidad incluye protecciones, como ventanas irro mpibles y accesorios de plomería especiales en los cuartos de baño”, agregó Scheftner.

Todos los aspectos del cuidado del paciente serán supervisados por un equipo de expertos en salud mental, con especialidad en desórdenes del estado de ánimo, incluyendo siquiatras, sicólogos, asistentes sociales y enfermeras especializadas en siquiatría.

La Universidad Rush anunció que además de esta unidad de atención a los desórdenes del estado de ánimo, está en marcha la construcción de otros centros de hospitalización de psiquiatría, uno de ellos destinado a niños y otro para ancianos.

Fuente: Aol

Cirugía prenatal que salva vidas

Existe una proporción de un 6% en caso de mellizos idénticos que  nacen con un síndrome de transfusión sanguínea (TTTS) entre ellos.  Es una enfermedad rara y generalmente mortal cuando ambos bebés han compartido la misma placenta, es decir cuando son gemelos.

En este tipo de embarazos, cuando hay una sola placenta para los dos bebés que contiene vasos sanguíneos que conectan a ambos, a veces el flujo sanguíneo se desequilibra, y causa el síndrome.  Como resultado de ello, uno de los bebés -generalmente el más pequeño- no recibe suficiente sangre, a la vez que el otro recibe demasiada.

Ambos bebés tratarán de compensar esta situación.  El bebé que no recibe suficiente sangre comenzará a producir menos y menos orina, y su vejiga se reducirá de tamaño.  El otro bebé, que recibe más sangre de lo normal, comenzará a producir demasiada orina, y su vejiga se agranda.

Esta es una condición que no es genética ni heredada, ni producida por los padres.   Pero si el síndrome no es tratado, existe entre el 80 y 90% de probabilidades de que uno de los mellizos muera.

Los bebés de Ronna y Doug Wilson, lamentablemente estaban entre esos bebés afectados por el síndrome.  Pero una cirugía intrauterina logró salvarles la vida.  Y  hoy son conocidos como los “bebés milagro”.

Sucedió hace pocos meses, durante la 18a. semana de gestación los bebés de Ronna fueron diagnosticados en El Texas Children’s Fetal Center de Houston, y los médicos sugirieron una cirugía prenatal, en la que la placenta sería dividida para crear dos placentas separadas.  Sólo 11 instituciones realizan esa operación en los EEUU, y sólo el 65% de los bebés sobreviven el procedimiento, dependiendo de cuán temprano es el diagnóstico.  Y muchas veces, el 15% de las veces, los mellizos que logran sobrevivir a la cirugía, se enfrentan a daños neurológicos como ceguera o parálisis cerebral.

Esta vez, la operación fue un éxito.

El corazón de uno de los bebés, Harrison, estaba dañado por recibir un exceso de sangre del otro bebé, Dillon.  Pero luego de la cirugía comenzó a mejorar su condición en el útero.  Un día después del nacimiento por cesárea, el ecocardiograma de Harrison daba niveles normales.

Desde aquí celebro que la ciencia no sólo esté al servicio de los intereses económicos, sino a favor de la vida.

Fuente: Statesman.com